viernes, 11 de febrero de 2011

ESCLAVITUD EN EL CAMPO: PAREMOS ESTO

Hace casi seis meses quien les escribe, había titulado PAREN ESTO, respecto a la trata de blancas en la Provincia de Corrientes, en localidades como Concepción y Santa Ana. Son casos que aún suceden ya que la presencia de mafias y la falta de voluntad política no solo de los municipios sino a nivel provincial -porque esto es mas que compejo, se trata de un problema cultural y familiar- en donde la marginación y la dominación ganan por la fuerza. Porque no son casos aislados, sino una red mafiosa que continúa existiendo.
Aquel es un delito a los derechos humanos, agravado por daño a menores mujeres, que son víctimas de un terrible abuso fisico y psiquico, ejercida por unos cerdos nefastos que viven del negocio de exprimir a otro ser humano hasta la muerte. A esto se les suman los sectores mas corruptos de la política y justicia correntina.

Hace unos días se ha dado a conocer, hechos semejantes en cuanto a la violación de derechos humanos y de integridad en condiciones de vida. Una realidad que existe hace mas de 200 años de la fundación de nuestro país. Es este momento histórico que nos permite sacarlo a la luz y es deber nuestro no taparnos los ojos, aunque nos encandile. El trabajo esclavo de este siglo tiene la misma ideología que el antiguo trabajo esclavo que sostenía los Apartheid de Sudáfrica y EEUU. Las personas que tenían melanina distinta al color blanco, significaba no ser una persona, sino un animal o menos que algunos, ya que se los veía como un objeto el cual utilizar como herramienta de trabajo y mucho mas productivo que el animal.

Luego de las largas luchas de liberación de las personas de piel negra ante las atrocidades cometidas en gran nivel, junto a la independencia de muchos países africanos luego de siglos de colonialismo territorial, se permitió avanzar en los derechos humanos y su aplicación en tribunales internacionales principalmente y de a poco, influyen en las politicas nacionales de algunos países del mundo. Pero cuando la desigualdad y la injusticia vienen de la mano del trabajo, es cuando aparecen los conflictos mas profundos y dificiles de resolver. Cuando vemos que el problema es mas grave y que no se soluciona solo con un juez, es cuando vemos que es necesario establecer cambios profundos.

La equidad económica, respecto al trabajo y las necesidades de cada ser humano, y el capital como medio fundamental de vida, debe corresponder a la condición de cada trabajador. La conciencia es el paso primordial para lograr cumplir nuestro derecho. La injusticia esta dada por la propia condición económica. Yo no es una cuestión de condición fisiológica. El conflicto es la persona por su valor económico. La clase a la que pertenece resulta ser una condena. La idea de ser condenado por ser pobre o dominado. Para algunos, esa es la realidad y parece ser, para esta gente, signo de inferioridad humana. Ese condicionamiento atroz, fue el que padecieron millones y millones de personas de piel negra por siglos. Hoy parece ser que lo que discrimina es la pobreza, aquella a la que condenan miles de poderosos que se identificarían con la riqueza, pero que yo discutiría el término por ser tan pero tan complejo y más vasto que estos cerdos de las corporaciones no les entraría. Solo les entra más dinero que otros. Y a costa de lo que sea, LO QUE SEA. Ellos deben ver a los pobres, los inmigrantes y los niños, como seres inferiores, animales serviles, o mejor... objetos facilmente manipulables.

El cerdo capitalista no cede a compartir su riqueza con otro -y menos si el otro se lo merece o lo supera en la materia- y detesta que al otro le vaya bien porque eso quiere decir que es un perdedor en la competencia y que peligra su capital... su forma de vida.
Pero de tanto comer los cerdos... un día explotan. Un día les salta la ficha y lo que la política debe hacer es destapar los ojos de la sociedad. Y este es el momento, ni un paso atrás.

A partir de ahora, el camino de la justicia debe llegar a la condena de esta actividad. El gobierno esta condenando estos hechos. Ahora la justicia debe hacerlo en estos casos específicos. De todos modos, es necesario continuar con la política de blanqueo que esta llevando el gobierno con la AFIP pero también, desminuir el comercio ilegal esto es, la economia informal, en negro y circuitos que llevan a sus trabajadores a llegar a estar en condiciones infrahumanas. Hay que erradicar el trabajo esclavo en la Argentina, condenando a los accionistas y dueños de la multinacionales, como así en materia de industria, colaboran y gestionan el comercio ilegal que afecta a miles de trabajadores.

Las condiciones de trabajo son indispensables y primordiales para un trabajador ejercer su tarea. Cuando este punto no esta resuelto, el conflicto de clase es más intenso y trae mayores consecuencias. Es necesario pensar que hay trabajadores en nuestro país que desconocen lo que es el trabajo digno y placentero. La situación de la injusticia laboral se agrava cuando estos hechos pasan a naturalizarse: cuando se acepta sin fundamento o como se suele decir "cuando uno se acostumbra".
Y eso se llama alienación. Cuando todo parece inútil o es demasiado tarde. Cuando nos han vencido.

Pero el país está cambiando. Ni un paso atrás.




Informe completo por Darío Aranda - Página 12

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